Diario de Georgia, día 2: Gori, Uplistsikhe y Tiflis

Uplistsikhe

MARTES 17/09/2024

Nos despertamos en el Hotel Tsiskari sobre las 9 de la mañana (aquí son dos horas más, en realidad para nosotros eran las 7), tras una ruidosa noche por culpa del somier de cada cama, pues hacían un gran estruendo pcon cada leve movimiento. Desayunamos lo que nos sobró de comida del día anterior y a las 10 dejamos el hotel, en dirección a Kutaisi. Allí cambiamos, en la primer sucursal de Bank of Georgia que nos encontramos, unos 300€ en GEL, entregándonos 879’3GEL.

Típico mural soviético que nos encontramos al lado del Banco

A continuación entramos en una oficina de MAGTI que había muy cerca, que al parecer es la compañía telefónica más importante del país, y allí compramos dos tarjetas SIM con datos ilimitados y la de Pelayo además con 60 minutos de llamadas por si acaso, pagando 89GEL/30€.

Seguimos ruta, con la intención de ver el Pilar de Katskhi, pero no hubo manera, pues están construyendo una carretera nueva que de momento tiene pocas salidas así que no fuimos capaces de desviarnos cuando estábamos pasando a su altura, sino muchos kilómetros después, como a una hora.  Decidimos no perder el tiempo en volver para atrás así que continuamos en dirección a la capital, Tiflis.

Magníficas calles emparradas de Gori

La primera parada fue en la localidad de Gori para echar gasolina, pues nos lo entregaron con medio depósito, pagando 158GEL/53’24€. Aproveché mientras Pelayo estaba aparcado buscando un local para comer, para cruzar al parque en el que se encuentra la casa natal de Stalin. Al parecer pertenece al Museo Estatal de José Stalin, que era el gran edificio que estaba justo detrás. La casa de Stalin es muy pequeña, de madera pero resguardada en una enorme construcción de piedra, delante de la entrada al museo. Al parecer la familia alquiló esta vivienda con dos plantas, que en aquellas estaba a las afueras de la ciudad, ejerciendo el padre de zapatero en la planta baja, y Stalin estuvo allí hasta los cuatro años. Al parecer hay un vagón de tren que está prácticamente intacto, en el que viajaba Stalin, pero no me dio tiempo a verlo.

Casa natal de Stalin en Gori

Pelayo encontró mientras un sitio para comer muy genuino, que en Internet aparece como Brotherhood Shop, con muy buenas opiniones. El local era pequeño pero todas las mesas ocupadas menos una, en la que nos sentamos rápidamente, justo al lado de la barra. Había en otra mesa cuatro chicas japonesas que habían pedido todo un despliegue de platos, y el resto locales.

En la barra había dos mujeres, que atendían la sala, mientras dos hombres cocinaban. Las señoras no hablaban nada de inglés así que nos fuimos entendiendo con el traductor y los índices señaladores. Algunos de los platos que le pedimos no los tenían así que nos dijo ella que nos ponía algo que no entendimos, a lo que accedimos. Al final nos puso unas cutlet con puré de patata (carne picada especiada) y un kachapuri (se lee jachapuri), con media jarra de vino de la casa, pagando por todo 10€ (sólo aceptan cash). La verdad es que nos gustó mucho, pues era comida casera, y no paraba de entrar gente de la zona a buscar comida para llevar, que a mi entender es muy buena señal.

Cutlet con puré de patata
Nuestro primer kachapuri

Nos despedimos de Gori, que nos alucinó por sus calles emparradas con vides, y continuamos hasta Uplistsikhe, una de las ciudades cueva del país. Aparcamos muy cerca de la entrada y cogimos en la taquilla dos tickets con cata de vino incluida, pagando 20GEL/6’75€ por persona. El yacimiento nos encantó, lleno de cuevas y recovecos para explorar, con un par de excursiones de turistas pero sin agobiar. Aquí podéis ver un pequeño vídeo del yacimiento, incluyendo un cántico de Pelayo en una de las cuevas.

Uplistsikhe

Uplistsikhe

Uplistsikhe

Al parecer por este yacimiento pasaron varias culturas rupestres, estando propuesto para entrar en la lista de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Tengo que decir que tras visitar las tres ciudades cueva de Georgia, Vardzia, David Gareja y Uplistsikhe, me quedo con ésta, sobre todo si tenéis tiempo muy limitado. Vardzia es impresionantemente grande y complicada de visitar, está en una ladera muy empinada, hay que subir y bajar muchas escaleras, no apta para todos los públicos, pero en la zona hay cosas para ver como la Fortaleza de Rabati. Sin embargo David Gareja está en medio de la nada, rodeada por las Rainbow Mountains, pero no se pueden visitar las cuevas. Por lo tanto valorad según el tiempo que tengáis qué se adapta mejor a vuestro viaje.

Degustación de vinos y productos típicos en Uplistsikhe

Productos típicos georgianos

Tras ver numerosas cuevas talladas en la piedra, bodegas, una iglesia construida varios siglos después, etc, pasamos a la zona de viñedo. Allí había una pequeña construcción de donde salía una pequeña cola así que esperamos un rato. Al poco nos dieron paso, explicándonos rápidamente en inglés difícil de entender, los cuatro vinos que elaboran y dándonos a probar un chupito de cada uno. Eran un blanco, dos ámbar y un tinto que no nos convencieron en general.

Tiflis: edificio soviético que alberga el Ministerio de carreteras

Continuamos hasta Tiflis, donde el tráfico era infernal, por lo que tardamos muchísimo en llegar a nuestro hotel, que estaba en el casco histórico/Old Tiflis. En Booking había reservado un hotel pero me escribieron diciendo que no nos podían dar alojamiento así que tuve que buscar otro rápidamente, decantándome por el Hotel MMG por 214’2GEL/72,17€ dos noches con desayuno, que resultó ser el piso de un hombre mayor, en el que alquilaba habitaciones, dentro de una casa totalmente destartalada y apuntalada. El hombre además no hablaba inglés así que amablemente un joven que trabajaba para un hotel cercano nos hizo de traductor: no conseguíamos entrar en coche hasta la calle del hotel, por lo que estaba aparcado en una avenida cercana, y queríamos saber cómo acceder las callejuelas donde estaba el alojamiento, además de dónde podíamos aparcarlo. El hombre nos señaló la acera que había delante de la puerta del hotel pero no nos convencía demasiado porque no había plazas señaladas como tal…

Mercado de las flores

Fuimos a por el coche y al final atinamos con la calle del hotel, pues no habíamos sido capaces antes de encontrarla por las direcciones únicas, lo estrecho de las calles y la oscuridad de las mismas. Allí nos esperaba el señor en una plaza de coche de verdad que debía de haber quedado vacía justo en ese momento, así que fue genial porque allí dejamos el coche aparcado durante dos días sin pagar nada.

Hotel MMG

El hombre nos acompañó hasta la puerta de la casa y la verdad que el portal metía miedo: entre que estaba abierto todo el día, oscuro, las grietas de las paredes, etc, pero no nos apetecía buscar otra cosa, dada la hora. Su casa tenía una puerta de metal con cerradura antes de la puerta de madera y, una vez dentro, el piso estaba muy bien, reformado, con dos plantas. Nuestra habitación estaba arriba, a donde llegamos tras subir unas escaleras bien empinadas que metían casi tanto miedo como el portal (y eso que tenían barandilla). La habitación estaba bien, pero el baño estaba sucio, por lo tanto NO OS RECOMIENDO ESTE ALOJAMIENTO, a pesar de que el desayuno fue muy rico y completo, nos pareció peligroso por el estado del edificio y la suciedad del baño era bastante.

Dejamos las cosas en la habitación y salimos a buscar un sitio donde cenar, cosa que fue difícil porque los locales que estaban abiertos estaban llenos; acabamos en un local de los que llevaba anotados, Salobie Bia, en los bajos del Teatro Rustaveli. Fue toda una suerte acabar en este sitio porque no estaba muy lleno, la decoración es alucinante y la comida estupenda; esto fue lo que pedimos:

Salobie Bia

-catfish in kindzmari: pescado con vinagre y cilantro, delicioso pero sólo apto para paladares a los que les gusta el ácido

-Berenjena con nueces

Berenjena y pez gato

-Ojakhuri: cerdo con patatas

Ojakhuri

Para beber pedimos un vino rosado de variedad Saperavi de la bodega Peri, muy rico, pagando por todo 149’5GEL/50’37. Fue una de las comidas más caras durante nuestra estancia en Georgia pero sí que es verdad que fue el único local con comida «moderna» en el que estuvimos, y con tanta calidad. El local de todos modos merece la pena verlo (hay muchos cuadros curioso, colecciones de objetos antiguos, etc), por lo que podéis bajar a verlo y tomar algo simplemente, pues hay barra con mesas altas.

Vino rosado de Saperavi, de Bodegas Peri

Volvimos caminando pero hicimos una parada en un local llamado Chacha Time, donde pudimos probar diferentes cócteles elaborados con este orujo blanco que proviene de la destilación de hollejos y pepitas, al estilo del que se hace en Galicia pero en mi opinión el de Georgia es más suave. También probamos varios chupitos de algunas marcas, todas riquísimas, además las camareras nos atendieron muy bien, explicándonos y respondiendo todas nuestras preguntas. Por dos cócteles y cuatro chachas pagamos 88GEL/30€, pareciéndonos extremadamente barato, pues las bebidas alcohólicas cuando viajamos suelen encarecer la cuenta. De ahí volvimos al hotel en un periquete, pues estaba muy cerca, paseando por las oscuras callejuelas de Old Tiblisi, sin ningún problema.

Chacha Time

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