Diario Costa Oeste USA, día 4: de Los Ángeles a San Diego

San Diego

SÁBADO 5 OCTUBRE 2019

Nos despertamos sobre las 7:30 por la diferencia de horario con España y aprovechamos para desayunar algo coreano, para variar, medio cinnamon del día anterior y un estupendo queso con jalapeños que habíamos comprado en el supermercado el día anterior. 

De LA a San Diego

Hicimos las maletas y pusimos rumbo a San Diego por la costa, que está a unos 200km de Los Ángeles hacia el sur, muy cerca de la frontera con Méjico. San Diego es un destino que visitamos por sugerencia de Pelayo y tengo que reconocer que fue una gran idea, pues nos encantó. Por fin vimos las magníficas características de Titán en carretera, podéis ver aquí cómo ruge su motor V8 cuando acelera.

De LA a San Diego

De LA a San Diego

Durante el viaje atravesamos preciosos pueblos y largas playas. No paramos hasta La Jolla Cove, famosa playa porque a ella acuden leones marinos. Arrimamos el coche un momento para poder ver la pequeña playa donde, efectivamente, había un gran número de leones marinos, mezclados en el agua con buceadores, además de cormoranes, gaviotas, etc., una curiosa estampa. 

La Jolla Cove

Al salir de La Jolla me fijé en un pequeño restaurante mejicano llamado Cantina Don Bravo Grill y le sugerí a Pelayo que parásemos a comer algo (dispone de parking en la parte trasera). Fue todo un acierto, pues comí el plato más rico de todo el viaje. Esto fue lo que pedimos:

-un plato combinado para Pelayo que llevaba un taco de pollo, un taco de mahi-mani, crema de frijoles y arroz

Cantina Don Bravo Grill. La Jolla

-un burrito de mahi mahi para mí

Cantina Don Bravo Grill. La Jolla

Además elaboraban salsas caseras riquísimas, de las que uno se podía servir libremente: tomatillo, chiles, etc. Para beber pedimos una cerveza y agua con hielo, pagando por todo 25’92€ (devolución de 0’39€ por parte de Bnext). Recordamos esta comida como una de las más genuinas y agradables del viaje.

 

Cantina Don Bravo Grill. La Jolla

Continuamos ruta hasta Point Loma, en donde visitamos el llamativo cementerio militar de Fort Rosecrans, donde hay más de cien mil tumbas de profesionales que murieron en las Guerras de Corea, Vietnam, II Mundial, etc. Es un lugar sobrecogedor desde donde además podréis disfrutar de vistas de San Diego. Quisimos ir hasta el final del cabo, para ver el faro, pero declinamos la idea dada la gran cola de coches que había. En este vídeo podéis comprobar lo grande que era el cementerio.

cementerio de Fort Rosecrans

cementerio de Fort Rosecranscementerio de Fort Rosecrans

Entonces nos dirigimos al hotel que había reservado, un motel Days Inn en Chula Vista, al sur de San Diego. Lo reservé a través de Booking, con desayuno, por 75’54€. El personal resultó ser muy amable pero tuvimos un problema al día siguiente que ya os relataré.

Days Inn de Chula Vista

La habitación era cómoda y amplia, con buen baño y cama king size. Dejamos las maletas y nos dirigimos a San Diego pasando por el Barrio Logan (antiguo refugio de mejicanos que huían de la revolución en su nación, algunas zonas daban un poco de miedito).

Puente del Coronado
Aparcamiento en la calle y parquímetro

Parquímetro

Luego entramos en la Isla de Coronado por su magnífico puente.  Dejamos el coche aparcado en la calle pagando lo mínimo de parquímetro con tarjeta de crédito (1 hora 0’56€)

Vistas de San Diego

Vistas de San Diego

Paseamos por la playa hasta el embarcadero, desde donde hicimos unas espectaculares fotos del Downton. Es increíble el gran número de aviones que pasan, y es que el aeropuerto está en el centro de la ciudad. Antes de abandonar Coronado nos dimos una vuelta en coche por la isla para ver las preciosas casas, la base militar y el Hotel Coronado. En él se rodaron varias películas (como por ejemplo Some Like it Hot de Marilyn Monroe) y se han alojado personalidades como los Presidentes Franklin Roosevelt, Nixon, REagan, Bush, Clinton, o deportistas como Muhammad Ali, Magic Johnson, etc.

Hotel del Coronado

Isla del Coronado

De ahí tiramos hasta Mission Brewery, una de las numerosas cervecerías artesanales de la ciudad. Reservamos un rato antes dos plazas para la visita guiada de las 18 horas (12$ por persona y un vaso de pinta a mayores de recuerdo por 4$ más). Pagamos por todo 27’23€ con 0’41 de devolución de Bnext. 

Mission Brewery

Como llegamos un poco antes al barrio, dimos una vuelta y no nos gustó demasiado, pues había muchos vagabundos y yonkis. Dejamos el coche aparcado lo más cerca posible de la cervecería y entramos a tomar algo para hacer tiempo: un par de IPAs por 14’02€ (devolución de 0’21 por parte de Bnext).

A la salud de los lectores de la web

Mission Brewery

La visita fue interesante, con una encantadora guía llamada Stephanie, que nos explicó la filosofía de la marca, las materias primas que utilizan, las diferentes elaboraciones, etc. Durante la explicación catamos cuatro cervezas: blonde, ambar, lupulada y stout. Tras la visita nos quedamos charlando con ella y dos chicas bielorrusas, mientras bebíamos más cerveza.

Mission Brewery

Tras la divertida actividad, nos dirigimos a The Taco Stand, un pequeño local de tacos que nos habían recomendado para cenar. Sin embargo no fuimos capaces de encontrar un solo sitio para aparcar el coche así que Pelayo dio vueltas y se arrimó donde pudo mientras yo entré en el local a pedir la cena para llevar. Los cocineros, latinos, eran muy simpáticos. Por recomendación de la chica que me cogió la comanda pedí cuatro tacos: Pastor, Nopal, Sonora y Pescado.

Pagando por todo 15’69€ (devolución de Bnext de 0’24€). Mientras esperaba cogí cubiletes de todas las salsas que había y jalapeños encurtidos. De camino al hotel paramos en el waterfront de San DIego para ver dos importantes atracciones de San Diego, que están una junto a la otra:

Embracing Peace: estatua basada en la foto que Alfred Eisenstaedt hizo en Times Square en la que un marinero y una enfermera desconocidos celebraban el fin de la II Guerra Mundial. Es bastante grande y por la noche la iluminan.

Estatua de El Beso

Portaviones USS Midway: uno de los barcos de guerra más grande del mundo, hoy en día funciona como museo. 

Portaviones

De camino al hotel paramos para echar gasolina pero como no aceptaban tarjetas extranjeras tuve que sacar dinero en un cajero/ATM. Bnext me devuelve la comisión hasta de tres extracciones al mes, y esas fueron las que hice durante el viaje. Pagué 80$ de gasolina y 5$ por una maquinilla de afeitar y espuma para Pelayo.

The Taco Stand. San Diego

Una vez en el hotel nos comimos los tacos con las salsas y cerveza que habíamos comprado en el supermercado el día anterior. La verdad es que estaban muy buenos.

KILÓMETROS RECORRIDOS: 280 Km

KILÓMETROS TOTALES: 390 Km

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