Diario de Brasil, día 2: llegada a Aracaju

DOMINGO 19/06/2022

Quedamos a las 7 de la mañana en el comedor del Hotel Intercity de Salvador de Bahía con Flavio y Alessandra para desayunar juntos. Había buffet, muy completo, con productos locales que probamos con ahínco: bolo de tapioca, plátano macho, couscous de maiz, dulces variados, etc. Una vez listos, pagamos en recepción las habitaciones, una cerveza que se había bebido Pelayo del minibar (10R) y el parking (10R).

Estupendo desayuno en el Hotel Intercity de Salvador de Bahía

Pusimos entonces rumbo a Aracaju, atravesando zonas más urbanas pero otras prácticamente selváticas y pequeños pueblecitos muy genuinos, la verdad es que fue una ruta muy bonita pero al parecer es mejor hacerla de día. Sólo hicimos una parada en el camino para ir al servicio, en una gasolinera, cuyos baños estaban bastante sucios.

Ruta de Salvador a Aracaju

Ruta de Salvador a Aracaju

Tras 3’5 horas, más o menos, llegamos a Aracaju, en el estado de Sergipe. La primera parada fue en el club de beach tenis ASA BT, para ver sus preciosas pistas, en medio de un barrio de urbanizaciones. Allí nos tomamos unas cervezas que tuvo que pagar Flavio porque mi tarjeta no funcionaba (14R).

ASA BT Club

De ahí nos dirigimos al domicilio de Flavio y Alessandra, que resultó ser una bonita casa de dos plantas, con piscina, dentro de una urbanización (allí le llaman condominio) con seguridad en la puerta y muro electrificado, a las afueras de Aracaju. Además disponen de zonas comunes que incluyen gimnasio, piscina, mesa de pimpom, sala de fiestas, canchas, etc. Conocimos entonces a su hijo, Kayna, a su mujer Bruna y al nieto, Kael.

Barbacoa, horno, cocina, etc

La casa dispone de una estupenda zona abierta con una segunda cocina, que disponía de barbacoa, horno, nevera y demás comodidades, muy bien pensado para un lugar donde el clima es bueno y permite hacer vida en el exterior. Flavio preparó el famoso cupim que tantas ganas teníamos de probar, que es la joroba del cebú, muy veteada y muy jugosa. Primero estuvo al horno a baja temperatura para luego rematarlo a la brasa en el fantástico horno exterior del que disponían.

Cachazas

Estaba también invitado a comer un amigo de Flavio llamado Miranda que trajo maíz dulce, que también prepararon a la brasa, y tres botellas distintas de cachaza (destilado típico brasileño hecho a base de caña de azúcar). Flavio preparó varias caipirinhas de caju y de lima. El caju es una una fruta típica del noreste de Brasil, de hecho Aracaju está plagado y puede que en parte el nombre de la ciudad proceda de ahí, del que se aprovecha casi todo:

-la pulpa como fruta, muy utilizada para bebidas, de sabor suave pero astringente, con alto contenido en vitamina C (la parte roja que se ve en la foto)

-la semilla, que es lo que parece el tallo y que tostado son los anacardos que comemos como «frutos secos»; hay que tener en cuenta que se come el germen, pues la cáscara exterior al parecer es muy venenosa por contener una sustancia llamada urushiol (parte oscura de la foto)

Cajus

Cuando la comida estuvo lista nos sentamos todos juntos en la gran mesa del patio para disfrutar de las viandas: cupim, chuletón, Tbone, salchichas, farofa, maíz, etc. La farofa se trata de mandioca rallada que se tuesta en la sartén, a la que se añaden distintos ingredientes; en este caso Alesandra escogió bacon y salchicha troceados que frió previamente en la sartén con mantequilla.

Cupim

Sobre las 15 horas decidimos ir a jugar al beach tenis para bajar la comida, pues una familia que vive en el mismo condominio alquiló una de las parcelas vacías y allí montó la pista, con luces incluidas, toda una idea. Estuvimos jugando hasta las 20 horas haciendo muchas combinaciones entre los vecinos y amigos., fue genial.

Farofa

Tras la ducha Alessandra preparó un picoteo rápido pero yo apenas comí nada porque estaba muy llena todavía del mediodía. Flavio fue con Kael y sus papás al hospital porque el bebé tenía fiebre, para que le diesen medicación y comprobasen que no era nada grave. Cuando volvieron estuvimos de charla en el patio hasta tarde hasta que, muertos de sueño, nos fuimos a los cuartos respectivos a dormir (aunque yo ya llevaba un rato previo en la cómoda hamaca que tienen en el patio).

Beach Tenis

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